A comienzos de 2017 el Jefe de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), Gustavo Arribas se vio involucrado en una investigación judicial por lo que podría ser un delito de corrupción dentro de una red internacional de corrupción que vincula a la empresa Odebrecht con el Lava Jato de Brasil.

Luego de que el 11 de enero el periodista Hugo Alconada Mon publicara una investigación en el diario La Nación en la que sostuvo que Arribas había recibido cinco transferencias por USD 600.000 en una cuenta de suiza de parte del intermediario brasileño Leonardo Meirelles en septiembre de 2013, la diputada Elisa Carrió presentó una denuncia y comenzó el periplo judicial para el Jefe de la AFI.

Pero, ¿Quién es Leonardo Meirelles? ¿Por qué le hizo estas transferencias a Arribas? ¿Y cómo se relaciona Argentina con el caso Lava Jato de Brasil?

Quiénes

Gustavo Arribas: Es un escribano argentino, actualmente Jefe de la Agencia de Investigaciones Argentinas. Previo a ejercer la función pública trabajó en Boca Juniors con Mauricio Macri, y luego se radicó en Brasil por casi diez años donde se dedicó a la compraventa de jugadores de fútbol. Allí expandió su patrimonio al punto de ser el funcionario más rico de la gestión de Macri, con un patrimonio declarado de  $ 115,6 millones.

Leonardo Meirelles: Es un cambista brasileño, socio y subalterno de Alberto Youssef. Ambos son operadores financieros de la empresa Odebrecht y fueron condenados por la Justicia Brasilera  en la operación Lava Jato de Brasil.

Las transferencias

Las cinco transferencias por las que denunciaron a Arribas habrían sido realizadas por el operador Leonardo Meirelles desde una cuenta en Hong Kong hacia una cuenta en Suiza de titularidad de Gustavo Arribas, por un total de USD 600.000. Sin embargo, Arribas sólo reconoce una transferencia por USD 70.500.

Para realizar las transferencias se utilizó una empresa “de fachada”, llamada RFY Import & Export Limited, calificada así por el Poder Judicial de Brasil que determinó que fue  utilizada también para el pago de coimas, lavado de activos y evasión.

Esto fue investigado en la causa Lava Jato de Brasil, donde los involucrados reconocieron el pago de coimas millonarias de la empresa en varios países de Latinoamérica.

El Lava Jato, Odebrecht y el soterramiento del tren Sarmiento

La operación Lava Jato comenzó en el año 2013 en Brasil, al ser descubierta una red de corrupción empresarial con connivencia del poder político. Esta red involucró principalmente a la empresa estatal brasilera Petrobras.

Sintéticamente, Petrobas licitaba sus obras como parte de un programa para estimular la creación de empleos en Brasil, y para la contratación de esas empresas se exigían coimas que luego se repartían entre políticos y empresarios. El dinero era reintroducido al mercado para “blanquearlo” a través de negocios de hoteles, lavanderías y estaciones de gasolina, que integraban una compleja red de lavado de activos.

Entre las empresas involucradas en la investigación se encuentra la constructora Odebrecth, la empresa constructora más importante de Brasil, y de fuerte presencia en Argentina. Esta constructora no sólo resultó de suma importancia para la investigación por su alto nivel de involucración, sino también porque varios de sus ejecutivos firmaron acuerdos de delación premiada con el Poder Judicial para dar información a cambio de una reducción de sus eventuales condenas. Durante este proceso, la empresa reconoció el pago de coimas a distintos países de América Latina, entre los cuales se nombró a Argentina, indicando que se abonaron 35 millones de dólares en total.

Paralelamente, en Argentina en el año 2006 se licitó el soterramiento del tren Sarmiento, y se dos años después se adjudicó esa obra a un consorcio de empresas integrado por las empresas Iecsa (de propiedad de Ángelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri), la italiana Ghella, las española Comsa y la brasilera Odebrecht. Sin embargo, la contratación quedó frenada y se reactivó recién en el año 2013. 

Según la investigación de Alconada Mon, desde la firma del contrato de ejecución de la obra del Soterramiento del Sarmiento en diciembre de 2008, el entonces secretario de Transporte Ricardo Jaime comenzó a cobrar la coima que había acordado con Odebrecht. Esta información surge de los correos electrónicos que su testaferro, Manuel Vazquez intercambió con los operadores de Odebrecht, que se lograron recuperar durante la investigación del Lava jato. Sin embargo, como el proyecto estuvo en pausa, se suspendió el envío del dinero hasta 2013.

Y aquí es donde se involucra a Gustavo Arribas: la transacción que envió Leonardo Meirelles desde Hong Kong a la cuenta del Jefe de la AFI en Suiza habría sido realizada al día siguiente de que Odebrecht anunciara oficialmente la reactivación del soterramiento del tren Sarmiento.

De esta forma, lo que se debe determinar ahora es si existen conexiones entre la transferencia (o las transferencias) que recibió Arribas de parte de un operador financiero de Odebrecht y la adjudicación del soterramiento del tren Sarmiento a la empresa Odebrecht.

El (los) descargo(s) de Arribas

Desde que la denuncia se hizo pública, tanto Arribas como el presidente Mauricio Macri negaron la existencia de una relación entre el funcionario y Odebrecht, y sostuvieron que hubo una sola transacción  –de las cinco que se denuncian- negando también el carácter impropio de la misma.

Según  Arribas, solamente recibió una transferencia de Meirelles por USD 70.500 en su cuenta bancaria en Suiza, y para corroborarlo primero presentó un mail del banco en el que confirmaban esa información y luego presentó un documento que certificaba la misma información, suscripto por una escribana pública.

En todo este tiempo Arribas justificó esa transacción sosteniendo que fue producto de la venta de un inmueble en Brasil, aunque no había presentado ningún documento que acreditara esa venta.

Dos semanas después de la denuncia, el 24 de enero, el fiscal federal Federico Delgado imputó a Gustavo Arribas y pidió distintas medidas para investigar el caso y determinar su responsabilidad por el dinero recibido en su cuenta bancaria.

Días después, el funcionario se presentó ante la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos de Inteligencia asegurando que la única transferencia que recibió fue por la venta de los muebles -y no ya de un inmueble- de su casa en Brasil, sin presentar ninguna documentación que acredite esta segunda versión. El 3 de febrero pasado, Arribas hizo pública la escritura de la venta de un inmueble en Brasil a la sociedad Orion Brasil Construcoes con fecha del 18 de diciembre de 2015, y una nota firmada por Átila Reys Silva que declara que compró los muebles de ese inmueble por USD 70.500 (la suma de la transferencia reconocida por Arribas), con fecha del 19 de enero del 2017. Al respecto Arribas declaró que el comprador tomó posesión del inmueble y de los bienes muebles el 13 de Octubre de 2013 (días después de las transferencias denunciadas), y que por demoras imputables al comprador se demoró la firma de la escritura.

Sin embargo, muchas preguntas quedan sin responder. ¿Por qué Arribas no incluyó ese inmueble en las declaraciones juradas que presentó ante la Oficina Anticorrupción en los años 2014 y 2015? Y más allá de ese eventual delito,  ¿Cuál es la relación entre el comprador del inmueble (la sociedad Orion Brasil Construcoes) y el comprador de los bienes muebles (Reys Silva) que justificó que el primero tomara posesión del inmueble y muebles en 2013? ¿Por qué la escritura se demoró dos años, tomando posesión los compradores del inmueble y los muebles dos años antes (en 2013)?  y finalmente ¿Cómo se justifica el resto del dinero que se denuncia que recibió en las transferencias restantes? y ¿Por qué intervino Meirelles?

La investigación de Alconada Mon

El autor de la investigación que derivó en la denuncia al Jefe de la AFI, declaró como testigo en la causa a cargo del Juez Canicoba Corral. En su declaración, explicó detalladamente su investigación, brindó documentación y agregó información sobre las comunicaciones que tuvo con intermediarios de Arribas antes de publicar la investigación en el diario. Al respecto, relató las distintas conversaciones que tuvo con dos emisarios de Arribas y las contradicciones que fueron surgiendo entre las distintas explicaciones que recibía. Explicó además que días atrás, dos funcionarios del actual gobierno le dijeron por separado, y sin que mediara pregunta, que “los 70 mil dólares que reconocía Arribas podrían haber sido abonados por Odebrecht por tareas de lobby”.La identidad estos funcionarios no fue relevada, bajo el amparo del secreto profesional.

La palabra del fiscal Francisco Delgado

A partir de la declaración y de la información brindada por Alconada Mon, el fiscal Federico Delgado confirmó esta semana que Gustavo Arribas recibió las 5 transferencias que se denuncia, y no una, como aseguraba el funcionario.

Entonces, resumidamente

-Se denuncia que el operador brasilero Leonardo Meirelles, condenado por el caso Lava Jato, hizo cinco giros por más de medio millón de dólares desde la cuenta de una empresa fantasma en Hong Kong al Jefe de la AFI.
-Arribas reconoce que recibió USD 70.500 en su cuenta de Suiza de la misma empresa fantasma de Hong Kong.
-Arribas reconoció una de las cinco transferencias que se le atribuye haber recibido, primero explicando que el origen era la venta de un inmueble en Brasil, y luego que fue por la venta de bienes muebles de ese inmueble.
-Para justificar su versión de los hechos Arribas presentó una escritura de 2015 de la venta de un inmueble en Brasil, que no consta en sus declaraciones juradas patrimoniales, y luego una nota firmada por Átila Reys Silva que dice que compró esos muebles por USD 70.500 (con fecha en 2017). Sin embargo, la transferencia por los bienes muebles se realizó dos años antes de que se ejecutara la operación inmobiliaria, es decir, antes de que se realice la escritura por el bien inmueble. El funcionario justificó esto último diciendo que el comprador tomó posesión del inmueble y de los bienes muebles existentes en octubre del 2013, y que la firma de la escritura se demoró por cuestiones imputables al comprador.

A medida que avanza el caso, aparecen más incógnitas. Si bien no es posible sacar conclusiones firmes, las respuestas brindadas por Arribas resultan insuficientes para poder explicar los hechos que se le atribuyen, y siembran aún más sospechas en torno a su responsabilidad. Ahora corresponde al Ministerio Público Fiscal y al Poder Judicial trabajar de forma rápida y eficiente, para esclarecer la responsabilidad del Jefe de la Agencia de Inteligencia Nacional.

Comentarios

comentarios

Tags:

  • Tamara Laznik

    Estudiante de Abogacia en UBA, trabajando por y para un mundo de libres e iguales en el area de Fortalecimiento de las Instituciones Democraticas ACIJ

Ads

También te puede interesar

SC Entrevista: Pilar Goldmann

Entrevistamos a Pilar Goldmann, Coordinadora de La Otra Trama. Comentarios comentarios

SC Entrevista: Adrian Perez

Entrevistamos a Adrián Pérez, Secretario de Asuntos Políticos e Institucionales del Ministerio del Interior, ...

publicidad ilegal

INVESTIGACIÓN: Publicidad oficial en la mira

El gobierno del presidente Mauricio Macri dispuso en 2016 de al menos $ 389 ...